martes, 28 de agosto de 2007

LA DEBILIDAD MÁS DIGNA

Sabemos que quien llega al poder tiene un respaldo mafioso que logra perpetuar su estadía; y a través del miedo apocalíptico de lo desconocido nos hacen conformar con lo que tenemos, sin aspiraciones a algo mejor.

La dignidad del débil se pierde en la grandeza del fuerte que tiene la infraestructura para disminuir a quien va contra la corriente inmoral del poderoso, con operaciones de prensa, denuncias, juicios y publicidad que muchas veces se paga con fondos provenientes de nuestros impuestos, más ahora que no llegaron los 800mil dólares al “santo” destino.

La estrategia es atacar al digno para dificultar su crecimiento y demostrar que no quedan opciones más que lo malo conocido (por más que se muestran más buenos que Lassie). El débil pasa a tener publicidad en el momento del ataque en carácter de víctima… sometido, oprimido… con una impotencia tal que justo cuando llega ese minuto de "gloria", queda tan desdibujado de su realidad que termina dando una imagen contraria a su esencia.

Qué queda?... Nada. Solamente pasa a escena la publicidad fantástica, llena de colores y ostentosa de magnificencia… que se transforma en lo más efímero de las promesas no cumplidas después de las elecciones.

Lamentablemente, la debilidad más digna se convierte en nuestra oportunidad perdida.

1 comentario:

eMartin dijo...

Carlitos muy buena la nota, si bien es cierto lo que decís, esa oportunidad que perdimos nunca la supimos ver, con lo cual nunca supimos que existió.
Martín