Por Sergio Sinay (*) Para LA NACION
Cuando un país crece a un ritmo del 9 por ciento anual, año tras año, sus habitantes deberían ser personas satisfechas, felices y hasta orgullosas. Sería lógico que se comportaran como partes de un proyecto común. Más aún si algún ministro, achispado por la euforia, les anunciara que están a las puertas del Paraíso. ¿Es ése, entonces, el tan buscado y elusivo secreto de la felicidad? ¿La respuesta a la gran pregunta está en el crecimiento económico? Cuesta entender, si es así, por qué la venta de psicofármacos (ansiolíticos, sedantes, antidepresivos) crece a razón del 15 por ciento anual y su consumo alcanza niveles de epidemia y adicción. Tampoco es fácil encontrar la razón del mal humor ciudadano, fácilmente palpable en las discusiones e imprecaciones callejeras, en las peleas y agresiones que se dan en comercios, oficinas, calles, estacionamientos, relaciones interpersonales, transporte público. Resulta difícil explicar la razón de las constantes transgresiones a las normas y reglas de la convivencia, o descubrir el porqué del obsesivo empeño en destruir, ensuciar y deteriorar los espacios públicos y comunes, o desentrañar el motivo de las conductas criminales al conducir vehículos, el maltrato de palabra y de actitudes hacia el otro, hacia el semejante, que es el pan de cada día en las interacciones sociales, y que se traduce frecuentemente en violencia (en colegios, estadios, plazas, parques, locales nocturnos). No se comprende, en fin, la dicotomía entre crecimiento económico y malestar social. Françoise Burguignon, economista jefe del Banco Mundial, confesó ante Moisés Naim, director de la revista Foreign Policy, que “en realidad los especialistas desconocemos las verdaderas causas del crecimiento económico” (El País, Madrid, 21 de febrero de 2006). Cabría preguntarse (más allá de la euforia de algún presidente y sus funcionarios) si, además de desconocer las causas, tienen alguna peregrina idea acerca de la finalidad de ese crecimiento. Porque si no la tienen, el crecimiento, aunque nos aturdan con un despliegue de cifras y gráficos, se habrá convertido en un fin en sí mismo. Y es mala cosa cuando un medio se convierte en fin, porque entonces ocurre que tal fin empieza a justificar los medios. Y a imponerse como verdad revelada, como dogma. Quien lo cuestione será un hereje, merecerá ser silenciado, ninguneado, descalificado. Quedará fuera del “Paraíso” prometido. “Estamos narcotizados con el crecimiento económico de los últimos años, me parece que eso no nos deja ver los problemas de fondo y no somos inmunes a una próxima crisis”, advertía no hace mucho con lucidez Fernando Fragueiro, director de la Escuela de Negocios de la Universidad Austral (LA NACION, 19 de agosto de 2007, entrevista de Carmen María Ramos). Es que hay una pregunta para la cual el crecimiento económico carece de respuesta por sí solo. Cuando ya tenemos con qué y de qué vivir, cuando económica y materialmente empezamos a estar sustentados, surge el interrogante inexorable: ¿para qué vivir? ¿Cuál es el sentido de la existencia? En un artículo escrito en 1958 (El hombre no percibe su ser como algo propio), Erich Fromm, uno de los grandes pensadores humanistas del siglo XX, decía: “La producción de cosas se ha convertido en el único objetivo importante, en detrimento de otros ideales, como el pleno desarrollo de la personalidad, el pleno desplegarse del hombre”. Y agregaba: “El culto a las cosas, el culto a los productos en nada difiere de la idolatría que describen los profetas y los dioses, los ídolos que tienen ojos y no pueden ver, tienen manos y no pueden tocar”. Esa idolatría, efecto del narcótico economicista, nos ciega. Entonces parece no importar demasiado que el crecimiento económico vaya acompañado de corrupción, de autoritarismo, de desprecio por lo institucional y lo constitucional (que son pilares esenciales para la construcción de una visión común, de una convivencia trascendente, alimentada de la diversidad). Lo que de veras cuenta es que no falte el narcótico, que no decaiga la idolatría. Que siga el baile. La música de esa danza es la de la angustia existencial. Carl Jung, otro extraordinario explorador de lo humano, decía en El hombre moderno en busca de su alma: “Un tercio de mis pacientes no padece de una neurosis clínicamente definible. Más bien sufre por la insensatez y la futilidad de su vida. Esta es la neurosis general de nuestros tiempos”. En la misma línea, la alemana Elisabeth Lukas, discípula dilecta del existencialista Víktor Frankl, señala (en Paz vital, plenitud y placer de vivir): “Huyendo del vacío existencial muchos se precipitan a la riqueza material y al placer a corto plazo y caen en una continua frustración a largo plazo”. Se puede crecer a ritmo asiático, se pueden tocar clarines y golpearse el pecho por ello, se pueden desplegar plumas de pavo real. Se puede (ya en el orden personal) acelerar hacia el placer a corto plazo, hacia la abundancia material, dejando de ver lo obvio (el deterioro endémico de los vínculos humanos, el vacío esencial de una existencia basada sólo en lo aparente). Sin embargo, las preguntas seguirán allí, insobornables, eternas: ¿para qué crecer? ¿Para qué vivir? ¿Cómo complementar el crecimiento con la calidad emocional y espiritual de la vida que vivimos? En ese punto viene a la memoria la legendaria y efectista frase de Bill Clinton en su camino hacia la presidencia de los EE.UU. Y quizás, hoy y aquí, haya que formularla de una manera diferente y opuesta. La frase de hoy dice: “No es la economía, es la ética, es la moral, estúpido”. Es que el ilusionismo economicista hace olvidar que ética, moral y espiritualidad son vertientes que dan trascendencia, plenitud y sentido a la existencia. Despojados de convicciones éticas y valores morales, todos los éxitos económicos son burbujas pasajeras que, al estallar, dejan decepción, devastación, desesperanza. Con esas convicciones y valores como vectores, las comunidades humanas ven florecer lo mejor de sus integrantes, trascienden, mejoran el mundo, lo hacen confiable y habitable. Forjan para la existencia un sentido que va más allá de comer, dormir, hacer y tener. La ética permite diferenciar el bien del mal y la moral, lo bueno de lo malo. Mucho se puede discutir acerca del bien y del mal, pero en algo coinciden todos los sistemas éticos: matar, robar o violar, entre otras cosas, está mal. No da lo mismo hacerlo que no hacerlo. La corrupción, la indiferencia hacia el otro, la trasgresión de normas y leyes, el conseguir los medios por cualquier fin, la destrucción de lo que es común, el abandono del semejante o la intolerancia extrema van contra los principios éticos y son actos inmorales. Narcotizados por el crecimiento económico creemos que esto no tiene importancia, que es una cuestión menor o, simplemente, no tenemos tiempo para ocuparnos de ello. Pero en estos planos se juega la respuesta a la gran pregunta. Nuestras elecciones privadas y públicas mucho tienen que ver con la respuesta. Podemos elegir olvidándonos de la ética y la moral, guardándolas en el placard, o sacarlas y honrarlas. Y así serán los resultados y así viviremos.
(*)El autor es periodista y escritor. Sus últimos libros son Elogio de la responsabilidad y La masculinidad tóxica.
sábado, 22 de septiembre de 2007
jueves, 13 de septiembre de 2007
Corte de Rutas: el derecho superior de los militantes.
En Río Gallegos se lanzaba, en la jornada de ayer, la fórmula oficialista a gobernador para las elecciones de octubre en la Provincia de Santa Cruz, donde estuvo invitado el presidente Kirchner. Manifestantes cortaron una ruta no permitiendo el paso de varios micros que transportaban a militantes políticos hacia el acto de lanzamiento.
La gendarmería actuó para desalojar la ruta. No cuestiono la forma en que lo hicieron, que pudo ser muy represiva, pero apunto al tema de que actuó un poder de policía para que cese un delito que está tipificado en el Código Penal: el corte de ruta. No es necesaria ninguna orden judicial para que actúe un poder policial (sea gendarmería o policía) haciendo cesar un delito, en un robo no hay orden alguna... por qué tiene que existir acá?
El gran tema es: tiene más derecho un militante que asiste a un acto político que cualquier otra persona que desee ejercer su derecho de libre circulación tanto sea para ir a trabajar, volver a su casa o por mero placer?
El gobierno de Santa Cruz salió a decir que la Gendarmería actuó por orden del Fiscal de Comodoro Rivadavia... pero el fiscal dijo personalmente que él no mandó ninguna orden de desalojo porque aún no le habían llegado los elementos para que él evaluara la situación. Es decir, hubo una decisión política que después se trata de esconder detrás de la justicia... como tantas otras... pero no recalaron en que aquí (ni en cualquier otro corte de ruta) no es necesaria una orden de un fiscal para que se cumpla con la ley. Solamente hará falta también otra decisión política que haga cumplir la ley cuando cualquier piquetero corte una ruta en detrimento de un derecho de otro ciudadano?... Entonces, que el oficialismo no se llene la boca hablando de institucionalidad ni de independencia de poderes porque vamos a tener que pensar (en realidad ya lo pienso y lo sé) que todo lo que nos dicen es mentira: inflación, desempleo, pobreza, corrupción, elecciones...
Néstor sigue hablando desde su atril como si fuera Jorge Rial hablándole a los "ignorantes"que estamos en la "Casa de Gran Hermano", que ahora se llama Argentina.
La gendarmería actuó para desalojar la ruta. No cuestiono la forma en que lo hicieron, que pudo ser muy represiva, pero apunto al tema de que actuó un poder de policía para que cese un delito que está tipificado en el Código Penal: el corte de ruta. No es necesaria ninguna orden judicial para que actúe un poder policial (sea gendarmería o policía) haciendo cesar un delito, en un robo no hay orden alguna... por qué tiene que existir acá?
El gran tema es: tiene más derecho un militante que asiste a un acto político que cualquier otra persona que desee ejercer su derecho de libre circulación tanto sea para ir a trabajar, volver a su casa o por mero placer?
El gobierno de Santa Cruz salió a decir que la Gendarmería actuó por orden del Fiscal de Comodoro Rivadavia... pero el fiscal dijo personalmente que él no mandó ninguna orden de desalojo porque aún no le habían llegado los elementos para que él evaluara la situación. Es decir, hubo una decisión política que después se trata de esconder detrás de la justicia... como tantas otras... pero no recalaron en que aquí (ni en cualquier otro corte de ruta) no es necesaria una orden de un fiscal para que se cumpla con la ley. Solamente hará falta también otra decisión política que haga cumplir la ley cuando cualquier piquetero corte una ruta en detrimento de un derecho de otro ciudadano?... Entonces, que el oficialismo no se llene la boca hablando de institucionalidad ni de independencia de poderes porque vamos a tener que pensar (en realidad ya lo pienso y lo sé) que todo lo que nos dicen es mentira: inflación, desempleo, pobreza, corrupción, elecciones...
Néstor sigue hablando desde su atril como si fuera Jorge Rial hablándole a los "ignorantes"que estamos en la "Casa de Gran Hermano", que ahora se llama Argentina.
lunes, 10 de septiembre de 2007
El otro País...
Países diferentes para realidades distintas, quien quiera ver, que vea... lástima que los dirigentes no ven todo nuestro país... dirigentes a quienes, con el voto mediante, los pusimos donde están para que orquesten una solución a los problemas de los argentinos, pero lo único que hacen es dibujarnos la realidad y tratarnos como estúpidos.
Les recomiendo este excelente artículo de Gabriela Pousa,
de www.economiaparatodos.com.ar,
¿Distintos escenarios o distintas Argentinas…?
Mientras el gobierno nacional intenta mostrar el éxito del modelo económico y político, la realidad estalla por todos lados.
“No hace falta tu nombre, pero este intento de nota es para vos que fuiste, sos y serás todo mientras viva.”
En un hotel de la zona de Retiro, con un manifiesto poder de oratoria, la primera dama hacía crujir los estómagos del empresariado argentino. Sucedía la escena durante el precoloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA). La aplaudían muchos de quienes en privado la critican, aunque eso no es nuevo en la Argentina. Cristina Fernández de Kirchner, bajo la atenta mirada del Jefe de Gabinete y del sindicalista Hugo Moyano, defendía la gestión de su marido con una nada sutil estrategia: una de cal y una de arena para los empresarios que la atendían.
La senadora resaltaba los avances tecnológicos en la era de las comunicaciones y la buenaventura de la economía. Consultada sobre la calidad institucional, la respuesta se limitó al “significativo” avance producido por la ley que reduce el número de miembros en la Corte Suprema de Justicia y la remoción de algunos de sus miembros anteriores. Lo acontecido en Córdoba no parece, para la candidata, ser sinónimo de nada. En su presentación, no faltó un tramo de discurso dedicado a las bondades en materia de educación que se hicieron durante la actual gestión, ni tampoco alusión a la concertación y a la inclusión social. En la práctica, la realidad disiente.
Simultáneamente, en el Salón Blanco de Balcarce 50 era Néstor Kirchner quien se auto-alababa por sus aportes y anunciaba nuevas obras públicas. Después de los traspiés en Santa Fe y Córdoba, donde el triunfo de Juan Carlos Schiaretti se parece más a un dato del INDEC que a un resultado electoral, los anuncios se incrementarán sustancialmente. Es el tramo final de la campaña, gestión para mostrar no hay y las ideas están agotadas.
Mientras eso sucedía, en la estación Constitución la gente pugnaba por viajar. Muchos sin éxito. Entre la resignación y la bronca, tan sólo se acercaban a los micrófonos de algún medio para esbozar su preocupación: no perder el presentismo en el trabajo y llegar a horario. Nadie demandaba aumento de sueldos ni subsidios, tampoco planes jefes y jefas. Pedían, únicamente, un derecho inexpugnable: el de movilizarse y, si fuera posible, con dignidad. Un millón de argentinos inmovilizados y los subtes con recorridos de tanto en tanto son una postal cotidiana de la Argentina, el país con el mayor porcentaje de subsidios para el transporte de pasajeros del mundo. Extraño.
En síntesis: tres escenarios, el mismo día, la misma hora. Distinto canal o, al menos, distinta sintonía. No hay mejor radiografía de la Argentina ni otro análisis capaz de poner de manifiesto el divorcio entre la sociedad y la dirigencia, entre lo que se dice y lo que hay detrás de toda escenografía. Si acaso se quiere completar el rompecabezas, pueden describirse otras situaciones que sucedían al unísono de los escenarios descriptos.
En Chaco, moría una mujer desnutrida: 28 años, 28 kilos, 6 hijos.
En Córdoba, las calles eran tomadas por la gente en defensa de un escrutinio limpio de votos. Los avances tecnológicos que festejaba Cristina parecen no haber traspasado los límites hacia esa provincia. ¿Cómo se cuentan los votos en la Argentina de la tecnología avanzada que proclamaba simultáneamente la candidata?
En Catamarca y en Corrientes, los docentes continuaban con una huelga larga en demasía. Los logros declarados en materia educativa por la senadora en el precoloquio no llegaron tampoco a esa latitud de la Argentina.
En Entre Ríos, sucedía algo parecido: además de los docentes, el personal no docente acataba un paro por 48 horas en protesta a la burocracia de la Comisión Nacional de Paritarias, donde está trabada una documentación que permitiría acceder al pago retroactivo de un aumento que se otorgó en junio. Miles de chicos sin clases y, teniendo en cuenta el distorsionado rol de la escuela hoy en día, miles de chicos sin su copa de leche, contención ni comida.
En Formosa, la escena se repetía con amenazas de más acciones directas y un reclamo salarial de un básico de $1.200, mientras se denunciaba la falta de cumplimiento del Estatuto Docente avasallado en forma permanente al designar, por ejemplo, personal sin título para el ejercicio de la profesión al frente de las escuelas. A los maestros formoseños se les adeuda haberes por más de cuatro y cinco meses. Son hombres y mujeres que, por otra parte, deben recorrer cientos de kilómetros para llegar al cajero más cercano, cuando las leyes laborales establecen que todo trabajador debe percibir su remuneración en el lugar de trabajo.
En Jujuy, la situación no era ni es distinta. A la conflictividad docente se le sumaba el reclamo de los expendedores de combustibles por la falta de respuestas positivas del gobierno nacional a la solicitud de recomposición de rentabilidades. Tractores y camiones parados, a la deriva.
En síntesis, siete provincias del país estaban y están sin clases por conflictos laborales y salariales, entre otros
En La Pampa, los productores agropecuarios que atraviesan una situación crítica por la sequía –mientras el matrimonio presidencial declamaba la prosperidad– estaban a la vera de la ruta liquidando vientres y vendiendo rodeos a bajo precio. Ante la desesperación de los chacareros por alimentar la hacienda, la solidaridad “made in Argentina” hacía que surgieran aprovechados vendiendo rollos de pasto a precios desorbitados. Otra fotografía más de las disímiles facetas de una sociedad sin ejemplos desde arriba y, consecuentemente, sin normas ni reglas.
Todo sucedía el mismo día, a la misma hora en una o más Argentinas… No es fácil definir una identidad, ni siquiera una geografía. Tampoco se puede entender demasiado el concepto de “derechos humanos” que maneja el Gobierno. Porque los ciudadanos varados en Constitución o aquellos viajando como ganado en colectivos abarrotados sólo parecen estar obligados, así como sucede en las provincias con los maestros, los productores agropecuarios, en definitiva, con todos aquellos que no estaban ni en el precoloquio de IDEA ni el Salón Blanco de Balcarce 50.
Les recomiendo este excelente artículo de Gabriela Pousa,
de www.economiaparatodos.com.ar,
¿Distintos escenarios o distintas Argentinas…?
Mientras el gobierno nacional intenta mostrar el éxito del modelo económico y político, la realidad estalla por todos lados.
“No hace falta tu nombre, pero este intento de nota es para vos que fuiste, sos y serás todo mientras viva.”
En un hotel de la zona de Retiro, con un manifiesto poder de oratoria, la primera dama hacía crujir los estómagos del empresariado argentino. Sucedía la escena durante el precoloquio del Instituto para el Desarrollo Empresarial de la Argentina (IDEA). La aplaudían muchos de quienes en privado la critican, aunque eso no es nuevo en la Argentina. Cristina Fernández de Kirchner, bajo la atenta mirada del Jefe de Gabinete y del sindicalista Hugo Moyano, defendía la gestión de su marido con una nada sutil estrategia: una de cal y una de arena para los empresarios que la atendían.
La senadora resaltaba los avances tecnológicos en la era de las comunicaciones y la buenaventura de la economía. Consultada sobre la calidad institucional, la respuesta se limitó al “significativo” avance producido por la ley que reduce el número de miembros en la Corte Suprema de Justicia y la remoción de algunos de sus miembros anteriores. Lo acontecido en Córdoba no parece, para la candidata, ser sinónimo de nada. En su presentación, no faltó un tramo de discurso dedicado a las bondades en materia de educación que se hicieron durante la actual gestión, ni tampoco alusión a la concertación y a la inclusión social. En la práctica, la realidad disiente.
Simultáneamente, en el Salón Blanco de Balcarce 50 era Néstor Kirchner quien se auto-alababa por sus aportes y anunciaba nuevas obras públicas. Después de los traspiés en Santa Fe y Córdoba, donde el triunfo de Juan Carlos Schiaretti se parece más a un dato del INDEC que a un resultado electoral, los anuncios se incrementarán sustancialmente. Es el tramo final de la campaña, gestión para mostrar no hay y las ideas están agotadas.
Mientras eso sucedía, en la estación Constitución la gente pugnaba por viajar. Muchos sin éxito. Entre la resignación y la bronca, tan sólo se acercaban a los micrófonos de algún medio para esbozar su preocupación: no perder el presentismo en el trabajo y llegar a horario. Nadie demandaba aumento de sueldos ni subsidios, tampoco planes jefes y jefas. Pedían, únicamente, un derecho inexpugnable: el de movilizarse y, si fuera posible, con dignidad. Un millón de argentinos inmovilizados y los subtes con recorridos de tanto en tanto son una postal cotidiana de la Argentina, el país con el mayor porcentaje de subsidios para el transporte de pasajeros del mundo. Extraño.
En síntesis: tres escenarios, el mismo día, la misma hora. Distinto canal o, al menos, distinta sintonía. No hay mejor radiografía de la Argentina ni otro análisis capaz de poner de manifiesto el divorcio entre la sociedad y la dirigencia, entre lo que se dice y lo que hay detrás de toda escenografía. Si acaso se quiere completar el rompecabezas, pueden describirse otras situaciones que sucedían al unísono de los escenarios descriptos.
En Chaco, moría una mujer desnutrida: 28 años, 28 kilos, 6 hijos.
En Córdoba, las calles eran tomadas por la gente en defensa de un escrutinio limpio de votos. Los avances tecnológicos que festejaba Cristina parecen no haber traspasado los límites hacia esa provincia. ¿Cómo se cuentan los votos en la Argentina de la tecnología avanzada que proclamaba simultáneamente la candidata?
En Catamarca y en Corrientes, los docentes continuaban con una huelga larga en demasía. Los logros declarados en materia educativa por la senadora en el precoloquio no llegaron tampoco a esa latitud de la Argentina.
En Entre Ríos, sucedía algo parecido: además de los docentes, el personal no docente acataba un paro por 48 horas en protesta a la burocracia de la Comisión Nacional de Paritarias, donde está trabada una documentación que permitiría acceder al pago retroactivo de un aumento que se otorgó en junio. Miles de chicos sin clases y, teniendo en cuenta el distorsionado rol de la escuela hoy en día, miles de chicos sin su copa de leche, contención ni comida.
En Formosa, la escena se repetía con amenazas de más acciones directas y un reclamo salarial de un básico de $1.200, mientras se denunciaba la falta de cumplimiento del Estatuto Docente avasallado en forma permanente al designar, por ejemplo, personal sin título para el ejercicio de la profesión al frente de las escuelas. A los maestros formoseños se les adeuda haberes por más de cuatro y cinco meses. Son hombres y mujeres que, por otra parte, deben recorrer cientos de kilómetros para llegar al cajero más cercano, cuando las leyes laborales establecen que todo trabajador debe percibir su remuneración en el lugar de trabajo.
En Jujuy, la situación no era ni es distinta. A la conflictividad docente se le sumaba el reclamo de los expendedores de combustibles por la falta de respuestas positivas del gobierno nacional a la solicitud de recomposición de rentabilidades. Tractores y camiones parados, a la deriva.
En síntesis, siete provincias del país estaban y están sin clases por conflictos laborales y salariales, entre otros
En La Pampa, los productores agropecuarios que atraviesan una situación crítica por la sequía –mientras el matrimonio presidencial declamaba la prosperidad– estaban a la vera de la ruta liquidando vientres y vendiendo rodeos a bajo precio. Ante la desesperación de los chacareros por alimentar la hacienda, la solidaridad “made in Argentina” hacía que surgieran aprovechados vendiendo rollos de pasto a precios desorbitados. Otra fotografía más de las disímiles facetas de una sociedad sin ejemplos desde arriba y, consecuentemente, sin normas ni reglas.
Todo sucedía el mismo día, a la misma hora en una o más Argentinas… No es fácil definir una identidad, ni siquiera una geografía. Tampoco se puede entender demasiado el concepto de “derechos humanos” que maneja el Gobierno. Porque los ciudadanos varados en Constitución o aquellos viajando como ganado en colectivos abarrotados sólo parecen estar obligados, así como sucede en las provincias con los maestros, los productores agropecuarios, en definitiva, con todos aquellos que no estaban ni en el precoloquio de IDEA ni el Salón Blanco de Balcarce 50.
jueves, 6 de septiembre de 2007
Mil y un cuentos K
Parecería que el tiempo pasa más rápido y uno se marea entre tanta información y trabajo. Pero a veces es necesario parar un poco y pensar con Sentido Común lo que está pasando frente a nuestros ojos.
Este gobierno que vino a rescatarnos de la "década infame", nos va a dejar peor que antes...
Nos muestran mentiras, nos dicen que somos todos lindos, altos, rubios de ojos celestes y que los precios no aumentaron... y nosotros les creemos...
Si quieren un resúmen de las Fábulas de este gobierno, les recomiendo este artículo de La Nación de José Luis Espert (economista) http://www.lanacion.com.ar/940072
Comentaba en otros lados de este Blog que usemos el voto porque la cacerola no sirvió... pero ni con el voto nos dejan...
Este gobierno que vino a rescatarnos de la "década infame", nos va a dejar peor que antes...
Nos muestran mentiras, nos dicen que somos todos lindos, altos, rubios de ojos celestes y que los precios no aumentaron... y nosotros les creemos...
Si quieren un resúmen de las Fábulas de este gobierno, les recomiendo este artículo de La Nación de José Luis Espert (economista) http://www.lanacion.com.ar/940072
Comentaba en otros lados de este Blog que usemos el voto porque la cacerola no sirvió... pero ni con el voto nos dejan...
miércoles, 5 de septiembre de 2007
¿CRISTINA FERNÁNDEZ ES ABOGADA?
Si uno ingresa a la página www.senado.gov.ar podrá ver que todos los senadores y senadoras que son abogados/das tiene el año en el cual se recibieron publicado en su CV.
Pero hay una excepción: la de la senadora Cristina Fernández de Kirchner que dice haberse recibido en la Facultad de Derecho de la Universidad de la Plata.
En los libros sobre Néstor Kirchner se señala que el Presidente se recibió en el año '76 y volvió a su provincia natal, Santa Cruz.
Cuando Kirchner ejecutaba inmuebles por incumplimiento de la 1050, según nuestras fuentes Cristina Fernández ejecutaba embargos para lo cual no hace falta ser abogado. Hace 3 meses que intentamos infructuosamente pedir el título de abogada de la primera dama y nos dicen que el expediente fue pedido por la presidencia en junio de 2004. Pese a la información que tenemos de Santa Cruz, en cuanto a que Cristina no firmaba los escritos como abogada, es posible que se haya recibido después del '83 donde Franja Morada controlaba la Universidad y el Decanato y en donde se recibían en un año o, simplemente, se regalaban los títulos.
Humildemente preguntamos en qué año se recibió en Derecho en La Plata la señora Cristina Fernández, de ningún modo estamos acusando de falta de título, sino que solamente queremos saber día, mes y año en que se recibió.
Pero hay una excepción: la de la senadora Cristina Fernández de Kirchner que dice haberse recibido en la Facultad de Derecho de la Universidad de la Plata.
En los libros sobre Néstor Kirchner se señala que el Presidente se recibió en el año '76 y volvió a su provincia natal, Santa Cruz.
Cuando Kirchner ejecutaba inmuebles por incumplimiento de la 1050, según nuestras fuentes Cristina Fernández ejecutaba embargos para lo cual no hace falta ser abogado. Hace 3 meses que intentamos infructuosamente pedir el título de abogada de la primera dama y nos dicen que el expediente fue pedido por la presidencia en junio de 2004. Pese a la información que tenemos de Santa Cruz, en cuanto a que Cristina no firmaba los escritos como abogada, es posible que se haya recibido después del '83 donde Franja Morada controlaba la Universidad y el Decanato y en donde se recibían en un año o, simplemente, se regalaban los títulos.
Humildemente preguntamos en qué año se recibió en Derecho en La Plata la señora Cristina Fernández, de ningún modo estamos acusando de falta de título, sino que solamente queremos saber día, mes y año en que se recibió.
martes, 4 de septiembre de 2007
Defender lo indefendible
La candidata presidencial, Cristina Fernández de Kirchner, afirmó hoy que la metodología usada para medir el índice de precios no es "ni el Talmud, ni el Corán ni la Biblia", tras repasar los cambios que sufrió desde la década del 40 hasta el presente. De esa forma, Fernández de Kirchner buscó desacralizar la forma de medir el índice, frente a los cambios introducidos por el gobierno de Néstor Kirchner. "El problema de la estabilidad de los precios y de la moneda no sólo se dirime en la medición sino en todos los sectores de la economía", afirmó luego, durante un almuerzo organizado por la entidad empresaria Idea.
La película de siempre: reestrena en octubre
Más allá del fantástico análisis de Gabriela Pousa, que les adjunto a continuación, tengo la esperanza de que podamos protagonizar un cambio. De eso se trata, de protagonizarlo... no estar esperando de brazos cruzados que todo pase a nuestro alrededor. Si esto es un ciclo de nunca acabar, tratemos de pararnos fuera... de romper con los esquemas usando nuestro voto porque, como dije anteriormente en este blog, la cacerola no sirve.
LA PELÍCULA DE SIEMPRE: REESTRENA EN OCTUBRE
por Gabriela Pousa de www.economiaparatodos.com.ar
Los argentinos no están dispuestos a involucrarse en la vida política para cambiar lo que hay. El resultado es la historia de nunca acabar.
“¡Tal como somos! Como un niño acobardado con el andador gastadopor temor a echarse a andar. Chantas y en el fondo solidarios,más al fondo muy otarios, y muy piolas más acá.¡Vamos! Aprendamos pronto el tomode asumirnos como somos o no somos nunca más.”
Eladia Blázquez, “Somos como somos”
No hay alianzas. No hay acuerdo. Se piensa distinto, aunque se quiera lo mismo, al menos en apariencia. Al decir de los candidatos políticos, todos quieren un país mejor. ¿Mejor para sí mismos? Nadie se atrevería a decirlo, pero algunas conductas hacen suponer que el interés personal prima por sobre el general. El resto de la sociedad adhiere de distintas maneras.
Por un lado, existe un microclima que hace circular las notas críticas por Internet, que trata de leer las entrelíneas de los diarios y que sabe qué está pasando en la Argentina. Es esa franja social con conciencia política que alguna vez supo ser la clase media alta. Hoy cree seguir siéndolo, posiblemente lo sea de una u otra forma, aun cuando en el transcurso de tantos gobiernos haya perdido detalles quizás no tan pequeños.
Ese sector de la ciudadanía no sabe a quién votará. Nadie está dispuesto a seducirlos con propuestas y las dádivas a ellos no les llegan. Son críticos férreos del “estilo K”, hasta hace poco veían en Elisa Carrió a una “iluminada” demasiado mística, una denunciante profesional lanzada a la política. Ahora la miran de otra manera, pero no se atreven, todavía, a definir su voto a favor de ella. ¿Qué hacen, en consecuencia, con Ricardo López Murphy? ¿Dónde sitúan a Roberto Lavagna? Son los únicos dos referentes que quedan para ese grueso social. Posiblemente adhieran a las sentencias del titular de RECREAR. El problema es que las encuestas sostienen que por sí sólo no tiene chance de llegar. No suma. Y ellos quieren o pretenden forzar un ballottage. Respecto a Roberto Lavagna, no lo conocen demasiado, ni siquiera saben a ciencia cierta el nombre del movimiento que lo presenta como candidato. Apenas está el recuerdo de su paso por el Ministerio de Economía en época de Eduardo Duhalde y sí hay noción de que participó del gobierno kirchnerista. Sin embargo, hoy se muestra en las antípodas. ¿Vale el “darse cuenta”? Para algunos, probablemente, sirva. Lavagna se llevará una parte de los votos de esta franja del electorado. No mucho más.
En el otro vértice del esquema, se halla ese grupo social que no sabe de política ni le interesa. No por desidia, quizás, sino por cultura, por haber nacido y crecido en la miseria. Son herramientas de la política, aunque tampoco tengan demasiada conciencia. Los candidatos mencionados hasta aquí no frecuentan esta parte de la ciudadanía. Apenas se les acercan cuando las elecciones llegan. Hay acciones tendientes a llegar a ellos en general, pero no en particular como debería haberlo, y tampoco sólo en época electoral, sino todo el tiempo.
Estos ciudadanos no conocen cuál es la diferencia entre Ricardo López Murphy y Roberto Lavagna, por ejemplo. Tampoco atienden los datos del INDEC ni el IPC cuenta para ellos. No se aterran ni rasgan las vestiduras porque el Gobierno miente todo el tiempo o la corrupción hace mella. Desconfían, mas no lo suficiente como para negar un voto oficial. Votan al puntero que les alcanza el electrodoméstico. Votan al intendente que les asfaltó la calle. Votan al que se les acercó días antes de los comicios con un subsidio. No es apenas un sector marginal, ni es algo nuevo. Es la gran masa del pueblo que perdió la cultura del trabajo hace mucho tiempo. Tienen simbologías heredadas de padres y abuelos. Evita les regaló su primer juguete de Navidad. Los Kirchner, de alguna manera, son la continuidad. ¿Alberto Rodríguez Saá? Viene de muy lejos… al menos para gran parte del conurbano bonaerense donde se erige, por ejemplo, el partido de La Matanza, que equivale a cuatro provincias juntas a la hora de definir quién pierde o quién gana. Néstor Kirchner y su séquito saben esto, por eso se ríen de quienes están déle protestar detrás de una pantalla.
Desde luego que hay otros sectores que escapan a estos lineamientos. Sin embargo, la Argentina, básicamente, se divide entre esta gente. ¿Dónde está el problema? ¿Qué explica que Cristina Fernández de Kirchner encabece las encuestas? La respuesta es más simple de lo que parece: a ninguno de los dos sectores les interesa la Argentina en realidad. Incluso cuando, a simple vista, aquellos que más tienen se preocupen por lo que viene, la preocupación se queda en sobremesas. No hay ganas de arremangarse, no hay acción, sólo reacción. Y siempre se reacciona tarde. Hay una alarmante especulación y ningún afán filantrópico. Empresarios que manejan millones no están dispuestos a ceder un ápice para apoyar alguna fuerza política que recién empieza, tampoco emprendimientos nuevos que “disgusten” el humor oficial. Los candidatos que ya están, por su parte, siguen sin ofrecer propuestas que entusiasmen. En el fondo, la situación es más grave: ¿a quién le interesan las propuestas? Hoy, me atrevo a decir que a nadie.
Hay bronca con un oficialismo que arrasa y va por más. Hay miedo, pero no suficiente como para saltar. Las cacerolas siguen guardadas para cuando la inflación se dispare. ¿Más? Si, más. Es cierto que quieren freno a un proyecto hegemónico de gobierno, empero ese freno deben ponerlo “otros”. Y todos somos los “otros” de los demás. Al resto, le basta con satisfacer sus necesidades. En parte, no pueden hacer más. Para muchos, el objetivo es veranear 15 días en la costa atlántica y en pro de ello no tienen inconveniente en aguantar que les suban “un poco” los precios o una valija sin remito ni destino, una bolsa de dinero o un sobreprecio. Es la Argentina. Guste o no asumirla.
Incluso entre quienes el presidente y la primera dama son palabras non sanctas, no hay muchas ganas de meterse para cambiar lo que hay. A los analistas suelen decirnos que no tiremos tantas pálidas, que “tan mal no se está”. Esa sentencia aclara el panorama: porque tan mal no se está, crucemos los brazos y a esperar. Cuando las papas quemen, entonces sí, saquemos las cacerolas del mueble y a la plaza a gritar. Después…, después todo vuelve a empezar. Es la película de siempre. Ya la vimos, pero algo nos lleva a no cambiar de canal y verla una vez más. En octubre reestrena nuevamente. © www.economiaparatodos.com.ar
LA PELÍCULA DE SIEMPRE: REESTRENA EN OCTUBRE
por Gabriela Pousa de www.economiaparatodos.com.ar
Los argentinos no están dispuestos a involucrarse en la vida política para cambiar lo que hay. El resultado es la historia de nunca acabar.
“¡Tal como somos! Como un niño acobardado con el andador gastadopor temor a echarse a andar. Chantas y en el fondo solidarios,más al fondo muy otarios, y muy piolas más acá.¡Vamos! Aprendamos pronto el tomode asumirnos como somos o no somos nunca más.”
Eladia Blázquez, “Somos como somos”
No hay alianzas. No hay acuerdo. Se piensa distinto, aunque se quiera lo mismo, al menos en apariencia. Al decir de los candidatos políticos, todos quieren un país mejor. ¿Mejor para sí mismos? Nadie se atrevería a decirlo, pero algunas conductas hacen suponer que el interés personal prima por sobre el general. El resto de la sociedad adhiere de distintas maneras.
Por un lado, existe un microclima que hace circular las notas críticas por Internet, que trata de leer las entrelíneas de los diarios y que sabe qué está pasando en la Argentina. Es esa franja social con conciencia política que alguna vez supo ser la clase media alta. Hoy cree seguir siéndolo, posiblemente lo sea de una u otra forma, aun cuando en el transcurso de tantos gobiernos haya perdido detalles quizás no tan pequeños.
Ese sector de la ciudadanía no sabe a quién votará. Nadie está dispuesto a seducirlos con propuestas y las dádivas a ellos no les llegan. Son críticos férreos del “estilo K”, hasta hace poco veían en Elisa Carrió a una “iluminada” demasiado mística, una denunciante profesional lanzada a la política. Ahora la miran de otra manera, pero no se atreven, todavía, a definir su voto a favor de ella. ¿Qué hacen, en consecuencia, con Ricardo López Murphy? ¿Dónde sitúan a Roberto Lavagna? Son los únicos dos referentes que quedan para ese grueso social. Posiblemente adhieran a las sentencias del titular de RECREAR. El problema es que las encuestas sostienen que por sí sólo no tiene chance de llegar. No suma. Y ellos quieren o pretenden forzar un ballottage. Respecto a Roberto Lavagna, no lo conocen demasiado, ni siquiera saben a ciencia cierta el nombre del movimiento que lo presenta como candidato. Apenas está el recuerdo de su paso por el Ministerio de Economía en época de Eduardo Duhalde y sí hay noción de que participó del gobierno kirchnerista. Sin embargo, hoy se muestra en las antípodas. ¿Vale el “darse cuenta”? Para algunos, probablemente, sirva. Lavagna se llevará una parte de los votos de esta franja del electorado. No mucho más.
En el otro vértice del esquema, se halla ese grupo social que no sabe de política ni le interesa. No por desidia, quizás, sino por cultura, por haber nacido y crecido en la miseria. Son herramientas de la política, aunque tampoco tengan demasiada conciencia. Los candidatos mencionados hasta aquí no frecuentan esta parte de la ciudadanía. Apenas se les acercan cuando las elecciones llegan. Hay acciones tendientes a llegar a ellos en general, pero no en particular como debería haberlo, y tampoco sólo en época electoral, sino todo el tiempo.
Estos ciudadanos no conocen cuál es la diferencia entre Ricardo López Murphy y Roberto Lavagna, por ejemplo. Tampoco atienden los datos del INDEC ni el IPC cuenta para ellos. No se aterran ni rasgan las vestiduras porque el Gobierno miente todo el tiempo o la corrupción hace mella. Desconfían, mas no lo suficiente como para negar un voto oficial. Votan al puntero que les alcanza el electrodoméstico. Votan al intendente que les asfaltó la calle. Votan al que se les acercó días antes de los comicios con un subsidio. No es apenas un sector marginal, ni es algo nuevo. Es la gran masa del pueblo que perdió la cultura del trabajo hace mucho tiempo. Tienen simbologías heredadas de padres y abuelos. Evita les regaló su primer juguete de Navidad. Los Kirchner, de alguna manera, son la continuidad. ¿Alberto Rodríguez Saá? Viene de muy lejos… al menos para gran parte del conurbano bonaerense donde se erige, por ejemplo, el partido de La Matanza, que equivale a cuatro provincias juntas a la hora de definir quién pierde o quién gana. Néstor Kirchner y su séquito saben esto, por eso se ríen de quienes están déle protestar detrás de una pantalla.
Desde luego que hay otros sectores que escapan a estos lineamientos. Sin embargo, la Argentina, básicamente, se divide entre esta gente. ¿Dónde está el problema? ¿Qué explica que Cristina Fernández de Kirchner encabece las encuestas? La respuesta es más simple de lo que parece: a ninguno de los dos sectores les interesa la Argentina en realidad. Incluso cuando, a simple vista, aquellos que más tienen se preocupen por lo que viene, la preocupación se queda en sobremesas. No hay ganas de arremangarse, no hay acción, sólo reacción. Y siempre se reacciona tarde. Hay una alarmante especulación y ningún afán filantrópico. Empresarios que manejan millones no están dispuestos a ceder un ápice para apoyar alguna fuerza política que recién empieza, tampoco emprendimientos nuevos que “disgusten” el humor oficial. Los candidatos que ya están, por su parte, siguen sin ofrecer propuestas que entusiasmen. En el fondo, la situación es más grave: ¿a quién le interesan las propuestas? Hoy, me atrevo a decir que a nadie.
Hay bronca con un oficialismo que arrasa y va por más. Hay miedo, pero no suficiente como para saltar. Las cacerolas siguen guardadas para cuando la inflación se dispare. ¿Más? Si, más. Es cierto que quieren freno a un proyecto hegemónico de gobierno, empero ese freno deben ponerlo “otros”. Y todos somos los “otros” de los demás. Al resto, le basta con satisfacer sus necesidades. En parte, no pueden hacer más. Para muchos, el objetivo es veranear 15 días en la costa atlántica y en pro de ello no tienen inconveniente en aguantar que les suban “un poco” los precios o una valija sin remito ni destino, una bolsa de dinero o un sobreprecio. Es la Argentina. Guste o no asumirla.
Incluso entre quienes el presidente y la primera dama son palabras non sanctas, no hay muchas ganas de meterse para cambiar lo que hay. A los analistas suelen decirnos que no tiremos tantas pálidas, que “tan mal no se está”. Esa sentencia aclara el panorama: porque tan mal no se está, crucemos los brazos y a esperar. Cuando las papas quemen, entonces sí, saquemos las cacerolas del mueble y a la plaza a gritar. Después…, después todo vuelve a empezar. Es la película de siempre. Ya la vimos, pero algo nos lleva a no cambiar de canal y verla una vez más. En octubre reestrena nuevamente. © www.economiaparatodos.com.ar
domingo, 2 de septiembre de 2007
ELECCIONES. El ejemplo sobre todas las cosas.
ELECCIONES. Si los gobernantes y candidatos hacen esto antes de asumir, imaginen lo que harán después o lo que no vemos...
Seguimos con jornadas electorales por el país. Hoy domingo 2 de Septiembre les toca el turno a las provincias de Santa Fé y Córdoba. Pero venimos viendo un despliegue de encuestas y operaciones de prensa cada vez mayores… lo que desembocará en algo monumental cuando lleguen las elecciones a presidente.
En Tucumán, hace apenas una semana que el gobernador aliado al presidente fue reelegido. Unas semanas atrás, el matrimonio K visitó el jardín de la república para inaugurar una autopista, inauguración de obras para enamorar a los ciudadanos y robarnos el voto, como estamos acostumbrados a ver en todos lados. El viernes en una conferencia de prensa en Río Cuarto, en plena veda electoral en la Provincia de Córdoba, el gobernador De La Sota junto al vice gobernador, Juan Schiaretti, quien paradójicamente se postula a sucederlo, anunciaron inversiones en hospitales, escuelas, rutas, etc…
Les dejo parte de la Ley 19.925 sancionada por nuestra “Honorable” Cámara de Senadores y Diputados… saquen sus propias conclusiones.
Código Electoral Nacional, Ley 19.925:
ARTICULO 64 quater. La publicidad de los actos de gobierno deberá tener carácter educativo o informativo. En ningún caso podrá contener elementos que importen la promoción personal de funcionarios públicos.
En los cuarenta y cinco días previos a la fecha fijada para la celebración del comicio se prohíbe la publicidad de los actos de gobierno. Exceptuase de esta disposición aquellas que resulten imprescindibles para el normal desarrollo de la actividad del Estado vinculadas a prestaciones, informaciones y servicios públicos a la comunidad.
En los treinta (30) días anteriores a la fecha fijada para la celebración del comicio, queda prohibido la realización de actos inaugurales de obras públicas, el lanzamiento o promoción de planes, proyectos o programas de alcance colectivo."
ARTICULO 133 bis.- Los funcionarios públicos que autorizaren o consintieran la publicidad de actos de gobierno y/o la realización de actos inaugurales de obras públicas, el lanzamiento o promoción de planes, proyectos o programas de alcance colectivo, en violación de la prohibición establecida en el artículo 64 quater, serán pasibles de inhabilitación de uno (1) a diez (10) años para el ejercicio de cargos públicos."
Solamente les digo: Tenemos cientos de legisladores con sueldos altísimos para que sancionen leyes que se transforman en letra muerta o que nos hacen ver, a la luz de la realidad que sabemos y vemos, que no cumplimos con lo que pregonamos.
Seguimos con jornadas electorales por el país. Hoy domingo 2 de Septiembre les toca el turno a las provincias de Santa Fé y Córdoba. Pero venimos viendo un despliegue de encuestas y operaciones de prensa cada vez mayores… lo que desembocará en algo monumental cuando lleguen las elecciones a presidente.
En Tucumán, hace apenas una semana que el gobernador aliado al presidente fue reelegido. Unas semanas atrás, el matrimonio K visitó el jardín de la república para inaugurar una autopista, inauguración de obras para enamorar a los ciudadanos y robarnos el voto, como estamos acostumbrados a ver en todos lados. El viernes en una conferencia de prensa en Río Cuarto, en plena veda electoral en la Provincia de Córdoba, el gobernador De La Sota junto al vice gobernador, Juan Schiaretti, quien paradójicamente se postula a sucederlo, anunciaron inversiones en hospitales, escuelas, rutas, etc…
Les dejo parte de la Ley 19.925 sancionada por nuestra “Honorable” Cámara de Senadores y Diputados… saquen sus propias conclusiones.
Código Electoral Nacional, Ley 19.925:
ARTICULO 64 quater. La publicidad de los actos de gobierno deberá tener carácter educativo o informativo. En ningún caso podrá contener elementos que importen la promoción personal de funcionarios públicos.
En los cuarenta y cinco días previos a la fecha fijada para la celebración del comicio se prohíbe la publicidad de los actos de gobierno. Exceptuase de esta disposición aquellas que resulten imprescindibles para el normal desarrollo de la actividad del Estado vinculadas a prestaciones, informaciones y servicios públicos a la comunidad.
En los treinta (30) días anteriores a la fecha fijada para la celebración del comicio, queda prohibido la realización de actos inaugurales de obras públicas, el lanzamiento o promoción de planes, proyectos o programas de alcance colectivo."
ARTICULO 133 bis.- Los funcionarios públicos que autorizaren o consintieran la publicidad de actos de gobierno y/o la realización de actos inaugurales de obras públicas, el lanzamiento o promoción de planes, proyectos o programas de alcance colectivo, en violación de la prohibición establecida en el artículo 64 quater, serán pasibles de inhabilitación de uno (1) a diez (10) años para el ejercicio de cargos públicos."
Solamente les digo: Tenemos cientos de legisladores con sueldos altísimos para que sancionen leyes que se transforman en letra muerta o que nos hacen ver, a la luz de la realidad que sabemos y vemos, que no cumplimos con lo que pregonamos.
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